Archivos Mensuales: agosto 2014

Un detalle…

Ha sido… genial! comer bukari, pescado ahumado, papayas… eso forma parte del saborcillo de Africa! Bueno, y ayer se fue la luz, eso tb va en el pack! Bs

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Mi comunidad

Ya os mandaré una foto, pero de momento ahí va la información… ya están en Kanzenze Clémentine, que seguirá en Mikuba (la Escuela Primaria de Niñas) y Marie Lisette (acaba de profesar, y será la responsable del Internado de Niñas y de dar algunas clases). Jeannette (la médica directora del Hospital) y yo (Uzima forever!) viajamos mañana. Laura está en España y llegará a finales de septiembre.

Es una experiencia muy bonita el convivir y aprender en esa escuela permanente de la vida. En casa, con esa mezcla del Congo, Nicaragua y España, que se va transformando día a día en comunión, en vida… es lo que dicen nuestras Constituciones, que la Comunidad, reunida en torno a Jesús, goza de Su Presencia.

Llegada a Lubumbashi y regreso a Kanzenze

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¡Hola, amigos! ¡Ya esto en el Congo! Feliz de oler su tierra roja, sentir el sol de África, ver los rostros azabaches y ébano, sentir la vida que brota por todas partes…

Ayer llegué a Lubumbashi a la hora prevista. El viaje fue muy bien, todos los enlaces puntuales… y esa mezcla de culturas, colores, aires, razas… ¡un regalo! Por cierto, llevaba 13 kg de exceso pero no me cobraron nada, yo creo que gracias a las oraciones de la H. Valentina. Me fue a buscar la H. Micheline, tan alegre y acogedora como siempre. En Lubumbashi tuvimos que esperar mucho rato las maletas y… ¡después de más de dos horas faltaba una! A esto hay que añadir el estar todos apretados, los empujones… bueno, hicimos la reclamación, en el mismo aeropuerto, los de Ethiopian Airlines fueron muy amables y un señor hizo una ficha especial. Yo le añadí salsa al asunto (aunque es real), y expliqué que había medicamentos necesarios y cosas para el colegio, para los niños…

Esta mañana hemos ido a hacer alguna compra que faltaba: una impresora para el cole, un corcho para el mural central del Colegio (eso va por ti, Antonia), un vaporizador (es como una mochilita que lleva una manguera, para poner el insecticida en los cultivos y aprovecharlo así mejor) y los panecillos para el viaje. Y también alguna cosa para el Hospital y para casa.

A las 12:00 hemos comido con la Comunidad y a las 13:00 nos hemos ido al aeropuerto. ¡Otra vez el jaleo!… pero me ha ayudado un señor encantador de Kenyan Airways, que se ha ido a pie de pista a buscar mi maleta. Aquí la gente nos quiere y casi siempre nos intenta ayudar. Cuando ha vuelto (y eso me ha librado de dos horas o tres de colas y empujones, ¡je, je!) me ha dicho: “ma soeur, es un servicio, es gratis”… pero le he dado una propina y estaba encantado.

Después hemos regresado a casa y hemos cargado el coche con Papá Papi (el de Kanzenze) . Ya os podéis imaginar, porque había que meter los bultos del Hospital, las dos escuelas y la casa. Hemos tenido muchos problemas con el coche este verano, Jeannette me ha estado contando, pero ahora ya está algo mejor. El transporte es importante para nosotras y siempre nos da muchos quebraderos de cabeza.

Para cerrar la tarde, hemos ido a Misa de 17:30 a Imara, una iglesia cerca de casa. ¡Qué bellas son las eucaristías en África! Cantadas, vividas… tal y como es nuestro pueblo. Al salir aún no eran las 19:00, pero ya de noche cerrada y con la media luna brillando sobre nosotras. También había algunas estrellas, aunque en el poblado se ven más grandes y bonitas.

Luego hemos regresado a casa y ahora, después de cenar, rezar, compartir… me preparo para el viaje, porque mañana salimos a las 06:00. Como falta meter las últimas cosillas en el coche (las neveras con algo de comida), nuestro equipaje de mano… ¡hay que levantarse pronto!

Tengo muchas ganas de llegar al poblado, de ver a la gente, a los niños, el huerto… En el cole empezaré el lunes. Tenemos un buen equipo de profes, trabajamos muy bien juntos y eso es vital. Las clases inician el día 8 y estaba todo a punto, pero han destinado a dos sacerdotes que daban clase y hay que rehacer los horarios, buscar profesores nuevos (que no es nada fácil porque nadie quiere venir a un medio rural), arreglar los problemas de salarios que eso conlleva… y luego ver cómo ha ido todo, las inscripciones, preparar la acogida de los niños… pero ¡dos segundos nunca llegan a la vez!

Confiemos todo a María, Madre misionera.

¡Un abrazo a todos!

Ayuda para nuestro sueño compartido

A pesar de que la crisis sacude, siempre hay gente generosa, dispuesta a colaborar… ha surgido una persona, que quiere permanecer en el anonimato, y que quiere ayudarnos a hacer la primera fase del proyecto “Instituto Uzima: un sueño compartido”. Se trata de 6 aulas, la Biblioteca, la Sala de Gestión y 3 baños. ¡Demos gracias a Dios! Entre todos, con vuestra ayuda, vuestra participación… ¡la Escuela es posible!

Cualquier ayuda va bien, nada es pequeño a los ojos de Dios. Puede ser para construcción o para lo que vendrá después: pupitres, pizarras, material escolar… ¡ánimo!

Os pido que juntos demos gracias a Dios y que confiemos este donante anónimo al corazón de María, Madre de los niños y de los jóvenes, Madre de los misioneros.

Desde Roma…

¡Hola, amigos!

Gracias a Xiskya y a la red que nos hace posible cooperar en la distancia, ya está a punto el blog.

Os cuento que mi avión, de Ethiopian Airlines, tenía que salir hoy a las 23:40, para llegar a Addis Abeba a las 06:40, salir a las 10:15 y llegar a Lubumbashi a las 13:20… pero… han cambiado los planes y el vuelo sale mañana, a la misma hora. Al parecer, en el aeropuerto de Lubumbashi están de obras. Ya os contaré al llegar. Allí, me voy a “entretener” lo menos posible, alguna compra para la Escuela y enseguida, ¡en marcha hacia el poblado! Aún no sé si en jeep (esta en reparación estos días) o en el bus de línea, lo cual es un poco más aparatoso pero le da un saborcillo especial al viaje.

La verdad es que estar estos días en Roma es un regalo: con la Comunidad, con la H. Valentina (que es admirable)… Todo ha sido un regalo en estos dos meses: los días en Madrid, la comunión de mi ahijada Clara, la experiencia de los Ejercicios en Manresa, tantos ratos compartidos con mi familia, los baños de sol y mar en el Puerto de Pollensa, la visita a Valldemossa, a Casa Madre, a Madre Alberta, al Puig de María (con Patricia), a Santa Lucía (aunque fuera rápido y por una carretera algo “tortuosa”)… Precioso este tiempo, todo es don.

Ciao!